LOS HECHOS
Los hechos que van a ser narrados a continuación, no ocurrieron de verdad. Y tanto los personajes como los lugares, son ficticios.
La historia que se va a contar, está inspirada en la Edad Media. Nuestra historia comenzará en el año 526 Dc, que es cuando comenzó la guerra civil Italiana.
CAPÍTULO 1
Nos remontamos al año 526 Dc, en la bella ciudad de Génova, donde vivía una princesa llamada Charmaine. En aquel año, ella cumplía los 20 años, y muy pronto, ella sería la sucesora de su padre, puesto que su hermano era muy pequeño para heredar el trono y la responsabilidad que ello conllevaba.
Un día, los padres de Charmaine la llamaron a que acudiera a la sala del trono, y le dijeron:
-Hija, tu madre y yo hemos tomado una decisión, pero hasta que no estuviera todo preparado no te lo podíamos decir.
-¿Qué ocurre, padre?
-Verás hija....; a tu madre y a mí nos ha costado mucho tomar esta decisión, pero, mañana partiremos a Francia y viviremos allí a partir de ahora.
Tras haber escuchado estas palabras, Charmaine se quedó desconcertada, y con gran sorpresa, le preguntó a su padre:
-¿Por qué marchamos, padre?
-Porque los Hunos se están acercando a Francia, y como reyes, debemos de partir hacia allí para ayudar a nuestro ejército.
-Padre, ¿eso significa que nunca volveremos aquí?
-Cuando cesen los ataques, puede ser que regresemos.
Charmaine, tras comprender la situación en la que se encontraban, le dijo a su padre con gran resignación:
-De acuerdo, padre, me dispondré a preparar mis maletas y ayudaré a mi hermano con las suyas.
Cuando Charmaine entró en su alcoba y vio que ya no iba a volver, empezó a recordar los momentos que había vivido en aquel maravilloso castillo, y no pudo evitar comenzar a llorar. Pero, pasado un tiempo, analizó la situación, y pensó que los cambios siempre son para mejor, así que se animó, y comenzó a prepararse la maleta.
Al cabo de un rato, llegó su madre, y le dijo:
-Hija, no estés triste, puesto que al castillo al que iremos, está a las afueras de Francia, y podrás disfrutar de la naturaleza, tal y como a ti te gusta.
-¿Dónde se encuentra el castillo, madre?
-Se encuentra en un bosque llamado Fointainbleau, pensé que allí te gustaría, puesto que, al despertar, y abrir tu ventana, verás un paisaje precioso. Cuando ya estemos instalados en el que será nuestro nuevo palacio, celebraremos un baile de máscaras,¿Qué te parece?
-Me parece muy buena idea, madre.
Después de tres días y medio de camino, por fin llegaron al castillo de Fointainbleau. Cuando Charmaine bajó del carruaje y divisó por primera vez aquel castillo, se quedó boquiabierta y sin palabras. Tal y como le dijo su madre, era un lugar precioso que transmitía mucha paz. Después de instalarse, Charmaine le preguntó a sus padres si podía pasear por los alrededores, y le dijeron que sí.
De modo que, Charmaine fue a pasear por el bosque que se encontraba por los alrededores del castillo. Charmaine disfrutaba con este tipo de paseos, puesto que le encantaba la naturaleza. De pronto, Charmaine se adentró demasiado en el bosque sin percatarse, cuando le sobresaltaron unos ladrones que le amenazaban con matarla si no les daba sus joyas, pero en aquel momento, lo único que llevaba era una medalla que le había regalado su abuela antes de morir, y empezó a gritar pidiendo socorro, pero uno de los ladrones se le acercó rápidamente, y poniéndole un cuchillo en el cuello, le dijo:
-Un chillido más y te corto el cuello
Pero en ese mismo instante, apareció un mozo que parecía tener la misma edad que Charmaine, y le dijo a los ladrones:
-¡Soltad a la dama y enfrentaos a mí si sois valientes!
A lo que los ladrones se rieron, lanzaron a Charmaine contra un árbol y fueron a por el mozo, y el mozo, defendiéndose únicamente con una pala, logró vencer a los ladrones y hacer que se fueran corriendo. Cuando la pelea acabó, a acercó a dónde estaba Charmaine, y le dijo:
-¿Se encuentra bien?
-Sí, gracias por salvarme la vida....
Y antes de acabar la frase, Charmaine se desmayó, y el joven mozo, que era el leñador de palacio, la cogió y la llevó al palacio, puesto que, al ver sus ropajes y sus joyas, supo que era la joven princesa y futura reina.
Cuando los padres de Charmaine vieron llegar al leñador con su hija en brazos, le preguntaron sobresaltados:
-¿Qué ha pasado, Olivier?
-Unos ladrones asaltaron a su majestad en el bosque, pero escuché sus gritos y me acerqué para ver qué ocurría.
-Muchas gracias Olivier, si no hubiera sido por ti, no se qué habría sido de nuestra hija.
-Gracias a usted majestad, por haberme dado este trabajo.
Al día siguiente, Charmaine despertó y fue al salón a desayunar con sus padres y con su hermano como cada mañana, y su madre le preguntó:
-¿Te encuentras mejor?
-Sí, madre, si no hubiera sido por aquel amable mozo, me hubieran robado y matado.
-En agradecimiento por lo que hizo por ti, le dijimos que viniera hoy a comer, espero que no te moleste.
-¡Desde luego que no, madre! así le podré dar las gracias personalmente.
Charmaine fue a arreglarse para la hora de la comida para recibir a su salvador como era debido. Y una de las damas que le estaba ayudando a arreglarse, le dijo:
-Señorita,¿no se está arreglando demasiado?
-No se...¿de verdad lo cree?
-No sé señorita, lo que usted vea, pero¿le puedo dar un consejo?
-¡Claro!
-Si yo fuera usted, me pondría ese otro vestido que tiene azul oscuro con puntitos blancos, así va arreglada pero informal.
-Cierto, tiene razón, muchas gracias por el consejo
Cuando el padre de Charmaine vio llegar a Olivier, dijo:
-Charmaine, baja que ya ha llegado Olivier
Olivier, se quedó esperando al pie de la gran escalera junto con sus majestades, y al ver a Charmaine cuando comenzó a bajar las escaleras con tal delicadeza y elegancia, sintió como si se encontrar en el cielo ante un ángel, que llegaba a salvarlo. Era preciosa, tenía unos ojos tan azules como el agua del mar, y el pelo de color caramelo, tan dulce como su sonrisa. Olivier, se puso rojo cual tomate al verla, y se quedó sin palabras. Y Charmaine, al notar que Olivier se había quedado sin palabras, le dijo:
-Buenas tardes, y bienvenido, yo soy Charmaine.
-Buenas tardes su majestad-Le dijo al mismo tiempo que le besaba la mano- yo soy Olivier, el leñador de palacio.
-Olivier, muchas gracias por salvarme en el bosque, de no ser por ti, no sé qué habría sido de mi.
En ese momento, llegó uno de los sirvientes anunciando que la comida ya estaba servida y sus majestades invitaron a Olivier a entrar en el salón, y al entrar, quedó anonadado, puesto que nunca se había encontrado rodeado de tanto lujo y majestuosidad. Y le dijo a Charmaine:
-Tienen ustedes un comedor precioso
-Muchas gracias, Olivier
-Es la primera vez que me encuentro en un lugar tan grande y bonito, muchas gracias por invitarme
-Gracias a ti por poder dejar el trabajo para venir con nosotros
-No ha sido nada, majestad
Ese, sin lugar a dudas, fue el día que más a gusto comió Olivier y que mejor acompañado se encontraba desde que sus padres murieron, hacía ya tres años. Después de la comida, su majestad el rey, que no sabía que los padres de Olivier habían muerto, dijo:
-Bueno Olivier, te dejamos ir, que seguro que tus padres tienen ganas de que vuelvas
-Su majestad, mis padres murieron hace tres años...
-¡Cuánto lo siento, Olivier! no sabía nada, te ruego que me disculpes....
-No se preocupe su majestad, no lo sabía
-De haberlo sabido, le habría ofrecido que viviera en palacio junto con la demás servidumbre, ¿le gustaría vivir en palacio?
-Es muy amable, su majestad, pero no me gustaría ser un estorbo...
-¡No lo es! es más, insisto
-Muchas gracias, su majestad, es usted muy amable, aceptaré encantado.
Aquella noche, Charmaine, antes de marcharse a dormir, fue al jardín junto al estanco, para estar a la luz de la luna durante un rato, y Olivier, que la vio desde su ventana, se dirigió hacia donde ella estaba, y le dijo:
-Señorita, no debería de estar aquí, podrían verla los ladrones del otro día y volver a por usted
-No tengo miedo de ellos, Olivier
-Después de lo que pasó el otro día, ¿no tiene miedo?
-No, porque después de la lección que les diste, sé que no volverán
-Más les vale,porque yo estaré a tu lado para recordárselo y volverte a proteger si es necesario
-Muchas gracias, Olivier. Ahora debo de irme a descansar, que ha sido un día muy largo
-Buenas noches,princesa, que descanses
-Buenas noches, Olivier